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sábado, 13 de junio de 2015

Tipos de Gladiadores V - Secutor y Provocator

Lucha entre retiarius, con el dedo levantado en gesto
de rendición, y un secutor. Fragmento del mosaico
de Zliten, en Libia (s. II d.C.)
El secutor, también conocido como contraretiarius, fue creado básicamente para combatir contra el retiarius. Este tipo de gladiador tiene sus orígenes en el murmillo, del solo se diferencia por la forma de su casco. Su equipo estaba formado por un casco, un escudo rectangular scutum, una greba en su pierna izquierda, una manica en su brazo derecho y una espada gladius.

Su casco tenía una forma bastante básica, era liso con una cresta redondeada (como una aleta) sin aristas, con pequeños orificios para los ojos. Esta forma servía para evitar quedarse atrapado en la red y poder protegerse de los ataques del tridente, por esto los agujeros para los ojos eran bastante pequeños, ya que las puntas del tridente podían entrar por las aberturas de los ojos de los cascos de otros tipos de gladiador. Carecía de visera y adornos que permitiesen que la red se enredase.

El estilo de lucha del secutor era la del cuerpo a cuerpo cercano, sin dejar que su contrincante se alejase y así evitar su ataque con la red. Por esto el retiarius, que poseía un equipamiento más ligero, se movía en círculo y buscaba la distancia suficiente para poder atacar. Esto se veía favorecido por el casco del retiario, que al tener las aberturas de los ojos bastante pequeñas, tenía muy limitada su visión e incluso el oído. Además, la poca ventilación hacía que fuese difícil el poder respirar con normalidad.

Como anécdota añadir, que los secutores fueron los gladiadores favoritos del emperador Comodo, quién salía a menudo a la arena como un secutor.

El otro tipo que nos ocupa hoy, es algo peculiar, ya que más que un tipo concreto es un estilo de lucha. El provocator (también conocido como spatharus porque luchaba con una spatha aun más larga que la spatha normal). Llevaban en el pecho una coraza (cardiophilax), una gran pieza de metal que cubría el pecho y que en ocasiones era de escamas de metal. Se ajustaba con unas correas de cuero alrededor de la espalda.

Relieve de un provocator rodeado de
coronas de la victoria. Hallado en Éfeso,
actualmente en el Staatliche Musen, Berlín.
De casco usaban el modelo que llevaban los legionarios, es más, los gladiadores recibían el último modelo. Con el tiempo fue evolucionando: desaparecieron las carrilleras y apareció un visor con aberturas redondas y reticuladas para los ojos. Los últimos modelos tenían viseras dobladas hacia abajo que protegían la nuca. Cuando no se enfrentaba a otro provocator, este era emparejado con algún tipo gladiatorio que poseía alguna ventahja comparable a la que él tenía por la larga hoja de su spatha, como el dimachaerus, que luchaba con una espada en cada mano.

Hay un debate sobre si originalmente era un tipo asociado a un criminal o prisionero de guerra sentenciado a pena capital, que podía, no obstante, obtener clemencia al ganarse la simpatía de los espectadores. Esto viene dado del término judicial romano de tiempos de la República: se decía de un prisionero condenado tenía derecho de apelar al pueblo (provocatio ad populum). La forma de luchar de este tipo, que comprendía falsas retiradas seguidas de contraataques, cambió, no obstante, la implicación y sentido del término.

El provocator fue uno de los gladiadores que desaparecieron con la reforma augusta.

jueves, 28 de mayo de 2015

Tipos de Gladiadores IV - Retiarius

Lucha entre un retiarius ,que ya ha perdido la red,
y un secutor. Villa romana de Nenning, Alemania
(siglo II-III d. C.)
Su nombre deriva de su arma más característica, la red (rete en latín). Esta red cuadrada tenía unos pesos en las esquinas para facilitar su lanzamiento. El retiarius necesitaba una distancia mínima para poder maniobrar la red y así lanzarla al enemigo y que quedase enredado en ella. Para este fin se ayudaba de un tridente (fuscina) de larga asta, el cual portaba en la mano derecha junto con una daga (pugio). Igualmente, la red tenía un cordel que iba atado a la muñeca izquierda del gladiador para así poder recuperarla en caso de errar el tiro. Si el retiarius lo veía necesario podía cortar la cuerda con el pugio y pasar a una segunda fase en el combate, en la que su única arma sería el tridente. Otra razón para cortar la cuerda podía ser el hecho de que el tiro fuera exitoso y el enemigo comenzase a atraer al retiarius hacia él con el peligro que conllevaba por el mejor armamento que poseía el contrario.


Como protecciones contaba con una manica que portaba en el brazo izquierdo (brazo de la red) que era el que quedaba más expuesto a la hora del lanzamiento. En el hombro del mismo brazo se colocaba el galerus, una placa de bronce, casi cuadrada. Se proyectaba unos 12-13 centímetros para proteger el cuello y la mayor parte de la cabeza de los golpes laterales. El borde superior del guardahombros estaba ligeramente curvado hacia afuera, lo que retardaba los golpes deslizantes y permitía a la cabeza moverse libremente. La testa no tenía más protección, ya que para poder maniobrar la red necesitaba tener un buen campo de visión.

Conociendo el gusto de los romanos por las confrontaciones por tipologías de gladiadores en la arena, este no era una excepción. Los retiarii se enfrentaban en la mayoría de las ocasiones a un secutor (seguir en latín, por la acción que realizaba de seguir al retiarius). Este gladiador se creó de forma específica para hacer frente a las armas y las defensas del pescador. Otra confrontación común era contra el murmillo (pez), la lucha entre el pescador con su red y el pez. El casco característico del murmillo con su cresta, hacía que fuese fácil que la red se le enredara en la cabeza destinándolo a un final fatal.

En la parte inferior de este mosaico del Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid,
el retiarius Kalendio captura al secutor Astyanax con su red.
Resulta curioso porque, en la imagen superior Kalendio aparece herido y tendido en el suelo,
 mientras que eleva su daga en señal de rendición.

Una vez se pasaba a la segunda fase del combate en la que el retiarius había perdido la red, era preferible usar el mango del tridente con las dos manos, lo que permitía al luchador usar ambos extremos y poder imprimir mayor potencia a sus ataques. Pese a esto, el gladiador podía empuñar la daga con la mano izquierda, donde le protegía la manica y el galerus, y mantener el tridente en su mano derecha. El casco del secutor era liso para que los ataques del tridente resbalasen por su superficie. Lo que podía hacer el retiario era enredar entre los dientes de su arma la espada el secutor o presionar los bordes del escudo.

El retiarius participaba también en una modalidad de combate especial que consistía en colocarse sobre un estrado cuadrado (entre 1 ó 2 metros sobre la arena) al que solo se podía acceder desde dos rampas opuestas. Desde esa posición ventajosa, el retiarius debía hacer frente a dos sectores que ascendían a la vez, uno por cada lado, tratando de derribarle. En la plataforma contaba con un número indeterminado de piedras para poder defenderse de los atacantes. Esta modalidad se conocía como pontarii, por la forma de puente (pons) que tenía la plataforma.

martes, 31 de marzo de 2015

Tipos de Gladiadores III - Thraex y Eques


Representación de un thraex en un mosáico
encontrado en Reims (Francia)

Llamado así por usar las armas características del pueblo tracio. Fue introducido en la arena de los anfiteatros en torno al año 80a. C., c. cuando muchos tracios fueron hechos esclavos al ser capturados en las guerras contra Mitrídates, rey del Ponto.

En el brazo izquierdo portaba un escudo de pequeñas dimensiones (50 x 60 cm) denominado parma o  parmula, por lo que protegía ese brazo con una manica acolchada. Como arma ofensiva usaba la sica (puñal de hoja curva) que servía para atacar al enemigo aunque se cubriese con el escudo (esto se debía a que el rival predilecto del thraex era el murmillo). Llevaban el cuerpo desnudo, pero las piernas se las cubrían con grebas de metal hasta las rodillas además del acolchado que protegía hasta la ingle.

El casco era muy similar al de un murmillo, con una cresta central (en muchas ocasiones estaba coronada con la cabeza de un grifo, representación de la diosa de la justicia retributiva Némesis) que se adornaba con un penacho de plumas y se añadían un par más a cada lado del caso. Además poseía unos laterales alargados y una visera bien marcada.




Uno de los tipos más especiales es el de los equites (en plural). Como su nombre indica, era el tipo de gladiador que combatía a caballo. Dado que una de las máximas de los munera era que existiese un equilibrio de fuerzas al inicio del combate, un eques solo se enfrentaba a otro eques, ya que la ventaja de combatir a caballo contra alguien desmontado era muy grande. El combate tenía dos partes: en la primera se combatía con lanza intentando derribar al oponente (al estilo de las justas medievales); una vez conseguido este objetivo, se continuaba la lucha a pie donde usaban un gladius.

Dibujo de parte del relieve de la tumba de Aulus Umbricius Scaurus en Pompeya

En la imagen podemos ver un combate entre equites a la izquierda y a la derecha un thraex que espera para combatir contra el vencedor de los dos jinetes. Lógicamente el segundo combate se realizaría con el pie en tierra por parte del eques para igualar las fuerzas.

Respecto a su panoplia los equites portaban un escudo redondo de montar (parma equestris); se protegían la cabeza con un yelmo de visera ancha, con un viso,r a menudo con dos plumas a cada lado y sin cresta central. Como arma ofensiva portaban una lanza de unos 2 metros y protegían ese brazo con una manica acolchada. Como excepción, eran los únicos gladiadores que llevaban túnica (corta por encima de las rodillas), en muchas ocasiones de colores para poder distinguirlos sin importar la distancia. La única protección para las piernas podían ser unas vendas o un leve acolchado.